DDP y DAP son dos incoterms (términos de comercio internacional) que determinan quién paga los aranceles y gestiona el despacho aduanero en destino. Para una empresa que vende a consumidores finales en el extranjero, elegir bien entre ellos impacta directamente en la experiencia de compra y en los costes logísticos.
DAP — Delivered At Place (el más habitual): el remitente entrega la mercancía en la dirección del destinatario, pero los aranceles e impuestos de importación los paga el destinatario al recibir el paquete. El transportista le notifica el importe y el paquete no se entrega hasta que se paga.
- ✅ Más sencillo de gestionar para el remitente.
- ❌ El destinatario recibe una sorpresa de coste inesperada al recibir el paquete — causa devoluciones y mala experiencia de compra.
DDP — Delivered Duty Paid: el remitente asume todos los costes, incluidos aranceles e impuestos en destino. El destinatario recibe el paquete sin ningún pago adicional.
- ✅ Experiencia de compra perfecta — el cliente no tiene sorpresas.
- ✅ Reduce drásticamente las devoluciones por rechazo del paquete en aduana.
- ❌ Más complejo de gestionar — requiere conocer los aranceles del país de destino y liquidarlos de antemano.
- ❌ El remitente asume el riesgo de que los aranceles sean más altos de lo previsto.
¿Cuál usar? Para ecommerce B2C (venta a consumidores finales) en mercados internacionales, DDP es la opción que maximiza la conversión y reduce las incidencias. Para B2B (venta entre empresas), DAP es más habitual porque el comprador ya sabe que va a pagar aranceles.Si vendes a consumidores en Reino Unido, EE.UU. o mercados con aranceles frecuentes, implementar DDP marca una diferencia notable en la tasa de rechazo de paquetes y en las valoraciones de los clientes. Consulta con el equipo comercial de Genei cómo configurarlo dentro de tu operativa.